Dr. Roger Amar es el creador de la TÉCNICA FAMI-AMAR (Injerto de grasa propia por inyección muscular). Se trata de una revolucionaria técnica de rejuvenecimiento facial, lifting sin cirugia, sin incisiones ni cicatrices.
Es un nuevo procedimiento de injerto de grasa (implante de células madre adultas del propio tejido adiposo), un lifting facial sin cirugía. Para este procedimiento el Dr. Amar hace uso de las propias células madre adultas depositadas en la propia grasa del paciente. Sin cicatrices, la tecnica Fami ofrece una excelente alternativa al lifting
Se incluyen superficies de hueso y contorno del músculo zigomático, contorno orbital y línea mandibular, reforzando así los tejidos faciales. Este método se usa en cirugía estética y reparadora con el fin de ayudar a pacientes de todas las edades, siendo gran parte de los pacientes del Dr. Amar, médicos y cirujanos plásticos. El lifting con celulas madre puede ser una excelente alternativa a la blefaroplastia tradicional.


La técnica FAMI se aplica con resultados sorprendentes tanto en cirugía reparadora, meramente estética, como en reconstructiva, para tratar casos de labios leporinos, malformaciones ocasionadas por accidentes, congénitas, etc.
Se puede aplicar a personas de cualquier edad que precise reparar:
La técnica FAMI, con 10 años de experiencia, es la primera técnica en dar resultados de rejuvenecimiento realmente sorprendentes en caras envejecidas o deformadas.
La técnica FAMI, está basada en un conocimiento anatómico muy preciso y profundo. Se presenta como una intervención simple para el paciente, pero no deja de ser un procedimiento muy complejo y delicado para el cirujano; requiriendo una gran experiencia, muy especializada de la anatomía facial.
El milagro es que el músculo no envejece. Se trabaja sin levantar la piel y el rostro se rejuvenece de una manera natural, sin dramatismo o artificio.
La operación se acomete con anestesia local, y comienza con la extracción del tejido graso del abdomen o detrás de las rodillas para obtener las células madre. A continuación, se centrífuga el tejido graso hasta separarlo en tres capas de las que se utilizará la más densa, y con mayor contenido de células madre.
El riesgo de dañar a nervios, arterias y venas desaparece con esta técnica de inyección.
La intervención evita los problemas de rechazo al tratarse de las células madre del mismo paciente. Las células son inyectadas por el cirujano mediante 15 cánulas distintas siguiendo las fibras musculares y por debajo del envoltorio de los huesos.